.
 

Transformación del granito

HISTORIA

El hombre ha utilizado desde siempre los recursos naturales de su entorno para desarrollar su actividad normal. El paleolítico como primer periodo de la edad de piedra, marca el inicio de la utilización intencionada por el hombre de rocas trabajadas con la finalidad de ser usadas en tareas específicas.

Un ejemplo claro de ello es el granito; usado para el refugio y utilizado para fabricar utensilios de defensa y de trabajo. El hombre primitivo, que tenía que luchar diariamente contra las dificultades de su hábitat, aprovechó este material para resguardarse, defenderse o poner de manifiesto sus inquietudes. De este modo, el uso que se fue haciendo de la piedra a través del tiempo constituye en a actualidad un ejemplo ilustrativo de su historia y de la evolución de su cultura. Un ejemplo claro del uso de la piedra y de su evolución lo encontramos en Galicia, que ofrece abundantes manifestaciones pétreas desde tiempos muy remotos como los petroglifos, los dólmenes, los menhires, las construcciones castreñas, los cruceiros hasta las edificaciones más actuales de los pazos o las iglesias.

De forma genérica, podemos decir que desde las grandes civilizaciones de la Antigüedad (como el caso de la egipcia y mesopotámica) el granito fue ampliamente utilizado. Así, en Egipto (cuya cultura milenaria está salpicada por grandiosas construcciones en las que se utiliza el granito) los bloques de piedra eran transportados por el río Nilo (que atraviesa los paisajes graníticos de Asuán, zona donde se encuentran actualmente las principales canteras de este material) aprovechando las inundaciones, conservándose bustos de granito que se estiman proceden del año 2470 A. C.. En Mesopotamia, que fue el más antiguo, es igualmente importante la presencia de construcciones y esculturas realizadas con esta piedra.

Ya en la época del Imperio Romano podemos destacar el uso del granito en las distintas construcciones, especialmente en el ámbito de las grandes obras públicas. Los romanos fueron unos grandes expertos en minería en general, que utilizaron las rocas ornamentales a gran escala en las vías de comunicación (calzadas), puertos, faros, puentes, acueductos y urbanizaciones.

La arquitectura religiosa se benefició a lo largo de la historia de la abundancia de este material y de su capacidad para ser trabajado (cortado, pulido y tallado); así, en le periodo correspondiente al arte románico son numerosas y abundantes las iglesias y catedrales en las que se utiliza el granito como elemento de construcción principal. Esta tendencia del uso del granito en los edificios religiosos continúa en los años siguientes y, en el siglo XVI, además se empiezan a ver las primeras construcciones civiles de granito.

En el siglo XIX esta piedra ya no sólo es un material de construcción importantísimo sino que se empieza a considerar como una roca ornamental, natural, de elevado interés, sobresaliendo su uso en los monumentos funerarios.

En el siglo XX se incrementan los usos del granito de modo que está presente en nuestro entorno de una manera significativa, bien como material de construcción genérico, en revestimientos, en obras de arte o como elemento decorativo. Podemos decir que a partir de mediados de este siglo y de forma progresiva se ha producido lo que se dio en llamar "el descubrimiento" o incluso el "redescubrimiento" de la piedra natural, motivado posiblemente por los importantes cambios sociales (explosión demográfica, procesos de urbanización, aumento de nivel de vida, etc.) que fueron transformando nuestras pautas de consumo. Una de estas mutaciones se concreta en una mayor demanda de edificaciones institucionales (a lo que se une la rehabilitación de edificios y su entorno en las zonas históricas de las ciudades y villas) y sobre todo de viviendas familiares, lo que favorece la utilización de materiales de calidad, funcionales y decorativos, como es el caso de las piedras naturales y en particular el granito, cuyo mercado creció considerablemente en los últimos veinte años a nivel mundial.

DESCRIPCION Y COMPOSICION

Con la pretensión de acercarnos al conocimiento de la roca objeto de nuestro estudio, nada más directo que hacerlo tomando la acepcción que se presenta en el Diccionario de la Lengua Española (Real Academia, 1992) para el término granito: roca compacta y dura, compuesta de feldespato, cuarzo y mica. Lo hay de varios colores, según el tinte y la proporción de sus componentes. Se emplea como piedra de cantería. Evidentemente, tanto desde el punto de vista químico como geológico, la deficinición es mucho más compleja, pero la anterior nos aporta algunas características importantes: las peculiaridades de la roca (compacta y dura), la variedad (hay de varios colores) y el uso (piedra de cantería entre otros). Para entender esta dificultad en la concreción de lo que se entiende por esta roca, decir que las diferentes composiciones de los granitos han dado lugar a múltiples clasificaciones, proponiéndose unas cuarenta denominaciones distintas de especies, y que una sola empresa pueda trabajar a nivel industrial con más de cien tipos o variedades distintas de granito.

Desde una perspectiva económica, cuando hablamos de granito nos vamos a referir a la roca (de mineralogía variada) que se extrae, con el objeto de transformarla (más o menos intensamente) para poder ser utilizada genéricamente en la construcción y la decoración (en diversidad de usos). De este modo, las normas UNE conceptúan el granito ornamental como el conjunto de rocas ígneas, compuestas de diversos minerales, que se explotan en bloques de naturaleza coherente y se utilizan en la construcción para decoración, es decir, se aprovechan sus cualidades estéticas una vez elaborado con procedimientos tales como el aserrado, pulido, labrado, esculpido, etc..

Desde el punto de vista del destino de esta piedra industrial podemos anticipar que los usos más frecuentes del granito ornamental son el revestimiento, pavimentación, arte funerario, peldaños o sillería. En este ámbito los granitos españoles ofrecen un alta calidad que, junto a la tradición en el uso y la producción de este material, convierten a España en un núcleo importante mundial en la extracción y elaboración de granito ornamental.

En cuanto a la composición, podemos dividirlos en tres grupos con distinto valor comercial:

  • Granitos claros, de colores grises, blancos y azulados, correspondientes a composiciones graníticas o granodioríticas.
  • Granitos negros, correspondientes a monzodioritas, cuarzodioritas, dioritas, gabros, basaltos, algunas fonolitas, etc..
  • Granitos de color especial (rosa, rojo, crema, verde, azul) que corresponden por lo general, bien a facies dentro de un granito claro, bien a litofacies o a tectofacies muy concretas: pegmatitas, cataclastitas, sienitas, etc..
  • Aunque existen rocas que se explotan como granitos ornamentales que tienen texturas especiales, según Lombardero y Quereda (1992) la gran mayoría se engloba dentro de estos dos grandes grupos:
  • Textura de grano medio o grano grueso, homogénea, tendiendo a equigranular, con distribución regular de los diferentes minerales, en la que están ausentes los megacristales y las orientaciones preferente de los minerales.
  • Textura porfídica con abundantes megacristales de tamaño centrimétrico en una matriz de grano medio o de grano fino. Los megacristales son de feldespato casi exclusivamente, pueden estar orientados preferentemente o no, y producen un acusado constraste visual con la matriz, especialmente si estan coloreados.


PROCESO DE ELABORACION

Dado que la gran mayoría del granito ornamental se extrae con la finalidad de obtener en primera instancia bloques homogéneos para ser transformados posteriormente en tableros, los cuales a su vez son sometidos a distintos procedimientos de acabados, vamos a referirnos en este apartado a este tipo de producto.


En este contexto y desde la perspectiva de cuantificar el valor añadido que se va generando en todo el proceso, podemos diferenciar tres fases: extracción de la roca, la primera transformación o transformación de los bloques (la obtención de tableros o planchas a partir de bloque) y la etapa de acabados o segunda transformación (que consiste en darle una forma y aspecto determinado dependiendo del destino y ubicación que se le vaya a dar a la pieza, normalmente revestimientos (interiores y exteriores), pavimentos (interiores y exteriores) y peldaños.

Fases del proceso de elaboración:

  • Desmonte
  • Arranque de bloques
  • Almacenamiento de bloques
  • Aserrado del bloque en tableros
  • Tratamiento superficial de los tableros
  • Corte de los tableros en piezas a medida
  • Acabado final de las piezas
  • Embalaje del producto final

SONDEO

Dado que en general las rocas se explotan sobre yacimientos que afloran en la superficie, la extracción se hace, salvo alguna excepción, mediante minería a cielo abierto.

Antes de iniciar la explotación de una cantera es muy importante hacer las investigaciones previas necesarias que permitan tener un control amplio del yacimiento en cuanto a conocer las características del mismo (reservas, fracturaciones) y de la propia roca (defectos del material que puedan condicionar su extracción, tratamiento o que inciden en su durabilidad o estética)

Sin duda, los trabajos técnicos de prospección o investigaciones genéricas previas a la apertura de canteras, que posibiliten seleccionar con suficiente precisión las zonas concretas de explotación, la cantidad del material existente, las características de éste, son fundamentales para conocer la rentabilidad futura de la cantera, el óptimo aprovechamiento del material y su mejor utilización final. La ubicación, el espesor de estériles, la potencia de las capas, la presencia de discontinuidades (fracturas), el color y textura, etc., son factores principales en la determinación del rendimiento de las explotaciones.

EXTRACCION

La extracción se inicia con los trabajos de desmonte, mediante los cuales se deja al descubierto los frentes de explotación, que pueden situarse escalonadamente o en la misma cuota.


De los frentes se obtienen los bloques de granito mediante barrenos y explosivos, lanzas térmicas, máquinas de hilo diamantado o equipos de corte de chorro de agua. Normalmente en una cantera no se emplea un solo procedimiento de extracción, sino dos o más combinados; es frecuenta, por ejemplo, usar el hilo diamantado como técnica de corte y posteriormente las perforadoras para separa el bloque del frente.

En la explotación más clásica (perforación con barrenos y explosivos) suele utilizarse el llamado "Método Finlandés", que consiste básicamente en la separación (con barrenos y explosivos, explosivos débiles para no dañar el material) de un gran bloque primario (de cientos o miles de metros cúbicos) A continuación éste se subdivide en paralelepípedos (de decenas de metros cúbicos) También se pueden utilizar los equipos denominados perforadoras múltiples, que consisten en varios martillos de perforación montados sobre una deslizadora.

En determinados tipos de granitos (con contenido de cuarzo elevado y tamaño de granulación adecuada) se utiliza el soplete (lanza térmica) Con este procedimiento de extracción se desperdicia mucho material (el corte es amplio, pudiendo alcanzar los veinte centímetros a cada lado de la hendidura) y que produce mucho ruido y produce mucho ruido, lo que hace que su uso en la actualidad sea escaso.

El método que tiende a imponerse es el hilo diamantado, pues aunque es más caro, ofrece mayor rapidez de corte (hasta 15 m2 / hora) y un manejo más sencillo.

Junto al hilo diamantado es posible que en el futuro inmediato tenga una presencia relevante el corte basado en la tecnología del "chorro de agua" (técnica de reciente aplicación), dado que ofrece importantes ventajas como menos emisión de polvo y ruidos, no genera vibraciones, alta velocidad del corte y proporciona bloques más perfectos. Se basa en la disgregación de la roca por la acción de un chorro de agua a alta presión, por tanto es un procedimiento de corte muy adecuado para las rocas de alta porosidad. Además esta técnica resulta un buen complemento del corte por hilo diamantado; en general, ésta última para el corte primario y el chorro de agua para el corte secundario y el escuadrado de bloques.

Obtenidos los bloques, se escuadran mediante cuñas, perforadoras hidráulicas y neumáticas o mediante la reciente técnica del chorro de agua, para con posterioridad almacenarlos para su venta directa o para ser transformados en las plantas o naves de elaboración.

Como subproductos, en el proceso de obtención de los bloques, se pueden elaborar perpiaños, postes, piedra para mampostería, para áridos, etc.. Es decir, que prácticamente la totalidad del material que se mueve es aprovechable, lo cual incide favorablemente en la contención del impacto ambiental.

TRANSFORMACION DE LOS BLOQUES

Esta etapa consiste en la transformación del bloque en planchas (planchetas) o tableros (tablas) de espesor variable mediante el procedimiento de aserrado.

Una vez situados los bloques en las naves, se colocan normalmente en vagonetas de plataforma plana, donde son adecuadamente fijados para evitar desplazamientos durante el proceso de aserrado. Éste se realiza principalmente por medio de telares multiflejes o mediante discos diamantados. Con los telares los bloques se cortan en tablaspor medio de un movimiento vaivén de los flejes (elemento cortante) -cuyo número dependerá del volumen del bloque a cortar-. Añadiéndose una mezcla de granalla metálica y agua que favorece el corte y la simultánea refrigeración de los flejes. Los tableros obtenidos tienen normalmente un espesor de 2-3 centímetros.

Otro método de aserrado son los discos diamantados de gran diámetro (hasta cinco metros), con los que se pueden obtener planchas de más de dos metros de altura y de espesor variable. Este procedimiento permite elaborar tableros de gran espesor para el Arte Funerario.

Los cortabloques monodisco y multidisco se utilizan generalmente en rocas de dureza media, cuando el bloque es irregular y se quieren obtener planchas de espesor no superior a sesenta centímetros. Los discos llevan unos segmentos diamantados en su periferia que son los que producen el corte por giro del disco y rozamiento contra la piedra.

En la actualidad se están incorporando en esta etapa nueva tecnología como el hilo diamantado (la alta abrasividad del granito dificulta su uso), el chorro de agua, los sistemas automáticos y el control numérico, y en el futuro (según algunos expertos, tendrá una importante presencia el corte con láser. No obstante lo más habitual en este momento es el uso de los telares (entre otras cuestiones, por su rentabilidad) y los discos diamantados (básicamente porque permite una mayor flexibilidad y el producto resultante es de mejor calidad)

ACABADO

Los tableros obtenidos en la etapa anterior (1ª transformación) son sometidos a un proceso de acabado que va a depender del destino y ubicación de la pieza, del aspecto que se desee, etc.. Por ejemplo, la superficie obtenida en el proceso de aserrado mediante telares es plana y lisa, con surcos y ondulaciones paralelos y rectos producidos por los flejes, pero estas superficies pueden cambiarse mediante una serie de tratamientos:

Pulido:
Utilizando las denominadas máquinas pulidoras, con las cuales se aplica sucesivamente abrasivos de grano cada vez más fino, se obtiene el abrillantado de las caras de las planchas o pulido. El alto grado de cristalinidad que presenta el granito facilita esta tarea, y con el se consigue resaltar su color y textura, además de cerrar los poros del material, lo cual le concede una mayor resistencia de los agentes externos. Este es el proceso más habitual de tratamiento de las superficies de los tableros.

Apomazado:
E
s un tratamiento parecido al anterior, también resalta el brillo y la textura de la roca, pero sin alcanzar los niveles de brillo del pulido. Suele aplicarse a piedras que poseen una determinada compacidad y dureza.

Abujardado:
Consiste en golpear la superficie de la roca mediante martillo o bujardas con la finalidad de obtener una superficie rugosa que aclara el color de la piedra. Se puede efectuar manualmente o por medio de máquinas.

Flameado:
Consiste en la aplicación de una llama de fuego sobre la superficie de las planchas, ocasionando un desprendimiento de lajas y esquirlas de reducido tamaño. El material así tratado adquiere una superficie rugosa, vítrea, algo craterizada y más resistente y más resistente a la alteración química atmosférica.

Arenado:
Sobre la cara de la piedra se proyecta sílice a alta presión con la finalidad de obtener una superficie rugosa, similar a la conseguida con el proceso de abujardado, pero con agujeros más pequeños, dependiendo la profundidad de éstos del nivel de presión del chorro aplicado.

Corte:
T
ratada la superficie de las planchas, éstas se cortan según los formatos solicitados. El corte se efectúa por medio de máquinas de discos diamantados, las cuales pueden ser automáticas o manuales. También se puede cortar a medida las planchas, sin haberle aplicado tratamiento superficial a las mismas; esto ocurre con más frecuencia cuando el proceso de aserrado se llevó a cabo mediante disco diamantado, dado que las caras resultantes son más perfectas que si se realizara con telares.

Otras labores y molduras:
Conseguidas las piezas del formato requerido, aún es posible someterlas a una serie de manipulaciones que permiten darle el acabado final: pulido de los cantos, ranurado, taladrado, etc., tareas que se efectúan con fresadoras, taladradoras o pulidoras de canto, entre otra maquinaria.


Derechos Reservados © ARENART SRL
Calle Bartolomé Herrera 451 · Lince · Lima · PERU
Central Telefónica: (511) 265-7878 · Nextel: 827*7522 / 819*6022
E-mail:ventas@arenart.com